Godly Play: Juego Sagrado

Godly Play Godly Play

Godly Play es un método de dirección espiritual y descubrimiento basado en principios del método Montessori y el culto cristiano. Pretende presentar de manera imaginativa las historias de la Biblia a niños y también a gente de más edad. Fue creado por Jerome Berryman y trata de incluir la imaginación y el silencio como instrumentos para el conocimiento de Dios; basado en principios educativos de Cavalletti (Catequesis del Buen Pastor y el método Montessori).

Mediante el Juego Sagrado se pretende crear un espacio seguro, en el que los niños y las niñas puedan acercarse a Dios y expresar sus preguntas existenciales. Promueve el aprendizaje en comunidad bajo la guía de adultos

Para propiciar una educación-adoración es muy importante preparar no sólo la atmósfera espiritual sino también el espacio físico. Generalmente se recomienda una pieza en la que los niños y las niñas puedan sentarse en el piso, sobre una alfombra, juntamente con las personas que lo guiarán. Ellas muestran a los niños y las niñas cómo se entra: en forma lenta y silenciosa. Todo ocurre en voz baja, pues se les hace tomar conciencia de que están entrando en un lugar en el cual Dios quiere hablarles. El Juego Sagrado tiene seis etapas.

A continuación, Marlene Enns nos presenta como ejemplo una de las parábolas:

La semilla de mostaza, con el método Godly Play:

La Dra. Marlene Enns enseña en el Instituto Bíblico Asunción (IBA) de los Hermanos Menonitas en Asunción, Paraguay. Tiene una Lic. en educación, un Master en Divinidad y un Doctorado en Filosofía.

1. Recepción y bienvenida

Los niños y las niñas son recibidos en la puerta por una persona que los saluda por su nombre y luego los invita a sentarse en el piso, donde ya hay otra persona guía que los va ubicando de tal manera que tenga a quienes podrían ser más inquietos a su lado o en frente suyo. Cuando todos están sentados, con las piernas cruzadas y las manos en el regazo, la persona portera cierra la puerta en silencio.

2. La lección

La persona guía saca de uno de los muchos estantes que están alrededor de la pieza una caja de color oro y la trae al círculo. La mira con mucha expectativa y admiración, diciendo: «Miren, ¡es de color del oro! El oro es muy valioso», mientras acaricia la caja. «Las parábolas son muy preciosas. Quizás haya algo adentro». (La caja contiene alrededor de 50 tarjetas de color oro con diferentes parábolas escritas sobre ellas). Luego, lentamente empuja la caja hacia el centro, lo cual significa que nadie es «dueño» de ella. Todos – adultos y niños – aprenderán juntos.

«Miren, tiene una tapa. Las parábolas siempre están tapadas. A veces es muy difícil sacar la tapa para saber qué hay adentro. A veces uno las tiene que sacar y extender para poder entrar en ellas».

«¡Ya sé lo que haremos! Saquemos la tapa y veamos qué hay adentro», dice la persona guía, y mientras estira la caja hacia ella hace como que se esfuerza algo, y luego saca un fieltro circular de color amarillo, que será la base para los demás objetos que vendrán. Pero para mantener el elemento de misterio y evitar que los niños y las niñas se distraigan con lo que hay en la caja, la tapa no es cubierta del todo.

«Miren». Levanta el fieltro amarillo y luego lo empieza a extender lentamente sobre el suelo, acariciando su textura suave. Esto lo hace para comunicar qué está por «entrar» en la parábola y para mostrar cuánto la ama.

– «Me pregunto, ¿Qué podría ser esto? En verdad, me pregunto qué podría ser». (fomentando la imaginación, recalcando el elemento de sorpresa y misterio, para que todos estén expectantes, y para que el Espíritu de Dios pueda hablar a cada uno).

– «Podría ser el sol» – dice Bobby.

– «A mí me parece que es un limón» – dice Billy.

– «A mí me gusta el amarillo» – susurra Susie.

– «Es difícil saber qué es. Necesitamos ayuda. Me pregunto si hay algo más en esta caja que podría ayudarnos».

Mira adentro y exclama:

– «Oh, miren, aquí hay algo. ¡Es una persona!»

Pone la figura sobre el fieltro amarillo.

Prosigue con la lección. «Había una vez alguien quien hizo cosas tan asombrosas y dijo cosas tan maravillosas que las personas le seguían. Mientras le seguían, le escuchaban hablar acerca del reino, pero no era como el reino en que ellos vivían. No era como algún reino que habían visitado. Ni siquiera era como algún lugar del cual habían escuchado. Así que o tenían otra alternativa que preguntarle, ¿‘Cómo es el reino de los cielos?’»

Mientras todos están mirando la parábola, esconde un árbol verde enrollado dentro de su mano, la misma mano que usará para mostrarles enseguida cuán pequeñita es una semilla de mostaza.

«Un día cuando le preguntaron acerca del reino de los cielos, él les respondió: ‘El reino de los cielos es como cuando una persona toma la más pequeña de las semillas, una semilla de mostaza…’» Levanta su dedo como si tuviese una semilla sobre él, y lo muestra a todos. «Miren, es tan pequeña que ni siquiera la pueden ver».

De este punto en adelante su contacto visual será con los objetos de la parábola, no con los niños y niñas, y será así hasta terminar la parábola. Cuando se entra a la parábola es para descubrir algo para su propia vida como también para enseñar el arte de cómo hacerlo. En otras palabras, la parábola es la protagonista, no la persona que la relata.

«El reino de los cielos es como cuando una persona toma la más pequeña de las semillas, una semilla de mostaza, y la planta en la tierra». Muestra su dedo con la semilla imaginaria sobre él y empuja la misma firmemente en la metafórica tierra del fieltro amarillo.

«Y la pequeña semilla…» Empieza a desenrollar el fieltro del árbol. Lentamente lo desenrolla hasta la copa y, entonces, sin apurarse, empieza a desenrollar las ramas desde el centro hacia fuera. El árbol empieza a tomar su forma silenciosamente y en un ambiente de expectación. Entonces dice una sola palabra, en forma muy pausada: «C-r-e-c-e», mientras extiende el árbol.

«Crece hasta que es tan grande como un árbol. Y…» Pone su mano en la caja y saca una pequeña cajita. La levanta y la muestra a los niños y niñas sin hablar. Misteriosamente, saca la tapa de la cajita. Adentro hay pájaros y nidos, suficientes para cada uno de ellos. Baja dos pájaros que vuelan hacia el árbol. «Y los pájaros del aire vienen y…» Pone un nido en el árbol, y dos pájaros en el nido. «Y hacen sus nidos ahí».

 

Silencio. Continúa levantando la pequeña cajita. «Miren, hay suficientes pájaros y nidos aquí para que todos ustedes puedan poner uno ahí donde más les guste. Haré pasar la cajita. Hay suficientes pájaros y nidos para cada uno. No necesitan apurarse. Tomen su tiempo. Todos podemos ser pacientes. Será lindo ver dónde estarán sus pájaros y sus nidos».

Los niños ponen sus pájaros y sus nidos donde les parece mejor. Todos miran, esperan y respetan el proceso de ubicación. la persona guía se pregunta qué estarán pensando. Quizás no estén pensando nada con su mente consciente. Quizás estén pensando con sus manos. Cuando dice: «Han hecho un maravilloso trabajo». Se recuesta algo para atrás, respira profundo y sonríe nuevamente. Esto les da la señal a los niños de que están por empezar a preguntarse qué significa la parábola.

3. La respuesta: preguntarse y maravillarse en forma conjunta

«Me pregunto qué podría ser esto realmente». Con un dedo toca el árbol en el centro. Mueve su dedo desde la base del árbol hasta su copa, y luego hacia las ramas. Mientras hace estos movimientos, vuelve a decir más pausadamente: «Me pregunto qué podría ser en verdad el árbol. Me pregunto, ¿tendrá un nombre?».

Los niños y las niñas dan sus respuestas. Así continua con más preguntas, como, por ejemplo: «Me pregunto qué realmente son» (muestra los nidos, los pájaros, etc. ), y permite que los niños respondan. Después de un tiempo, la sensación de maravillarse va desapareciendo lentamente, y entonces dice: «Preparémonos para sacar ahora nuestros trabajos».

4. El juego y las respuestas artísticas

En este periodo los niños y las niñas pueden escoger cómo quisieran responder a Dios. Quizás quieren expresar cómo se sienten acerca de la parábola. Pero también pueden ir a los estantes que tienen materiales (figuras de madera, de cartón, etc.) que se han usado en otras historias del pasado. Hay oportunidad de hacer algo con madera, masa de moldear (plastilina), alambre, tela, acuarelas, témperas y otros elementos. También pueden volver a «jugar» la parábola recién escuchada u otra actividad que quieran hacer. Otra opción es ir a un estante con libros. Siempre se enfatiza que todos necesitan trabajar en silencio y en voz baja (si trabajan en pequeños grupos), diciendo algo como: «Recuerden que en este lugar especial nosotros hablamos más silenciosamente y nos ocupamos de nuestro trabajo, pues alguien podría estar hablando a Dios, y nosotros no queremos molestarles». Las personas guías recorren en silencio y de tanto en tanto comenzarán a dialogar con los niños acerca de lo que están haciendo

5. El festejo

Durante el tiempo de guardar los trabajos (cada uno tiene una carpeta en la cual guarda sus trabajos, pues no se los llevan a la casa), una de las personas guía va preparando los vasitos, el jugo y las galletitas con la ayuda de algunos de los niños y niñas. Se sientan en el círculo y se da oportunidad a que todos aquellos que deseen decirle algo a Jesús lo hagan. Algunos dicen algo en voz alta, otros en silencio. A veces alguien canta su oración. Luego, la persona guía agradece por los alimentos, y toman el jugo y comen galletitas.

6. Diciendo adiós

Uno por uno los niños y las niñas son llamados por la persona guía en la puerta. Entonces se levantan y tiran su vasito en el basurero. Cada niño o niña se acerca y se le hace algún comentario positivo sobre su trabajo o su persona mientras se le da un suave apretón de manos. Es como una bendición final.

Así transcurre el Juego Sagrado. Como ya mencionamos, es muy importante el arreglo de la pieza. Por eso, haremos aún una breve descripción de ella. Cuando se entra en la pieza, lo primero que ven los niños y niñas es un estante central en el que está el pesebre de Navidad y, detrás del mismo, se encuentra Jesús con los brazos alzados. Se les explica que el bebé del pesebre creció, murió, resucitó y sigue estando con nosotros. Ahora está ahí para dar a todos un abrazo. Hacia la derecha de la escena navideña está la figura del Buen Pastor y a la izquierda la Vela de Cristo. Son símbolos que se usan para otras lecciones, ya que Jesús se relaciona con ellos. Estos símbolos – como también las parábolas – permiten usar la imaginación y responden a las necesidades de los niños y niñas de esa edad, ya que presentan a Jesús como alguien que los conoce por su nombre, los guía, les da de comer y los hace descansar. Él no los abandona como los falsos pastores que huyen cuando ven venir al lobo, sino que los busca cuando se pierden, los perdona y les da luz. Los niños y las niñas que experimentan menos calor y amor humanos en su vida diaria suelen ser los más contentos y satisfechos cuando juegan con la figura del Buen Pastor. Es como que pueden experimentar el amor que no han recibido de sus modelos adultos en la vida diaria. También los niños enfermos o con traumas han encontrado un consuelo especial en el Buen Pastor. En todo lo que se hace en el Juego Sagrado se busca crear una atmósfera de adoración y de quietud que permita el contacto con Dios.

Conclusión

La voz de Jesús nos sigue diciendo aún: «Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios». El pueblo de Dios ha escuchado esta frase por alrededor de dos milenios, pero, según parece, aún le cuesta hacer espacio para que los niños y las niñas se acerquen a Jesús.

Parece que aún sigue esperando que los niños y las niñas se hagan adultos para que puedan comprender y conocer a Dios.

Sin embargo, las investigaciones sugieren que si respetamos los instrumentos de conocimiento que Dios ha dado a los niños y niñas, y si les ofrecemos a ellos un ambiente humano, espiritual y físico adecuado, no solo pueden conocer acerca de Dios, sino también conocer a Dios, y hacerlo de manera integral.

Jesús con su ejemplo nos ha mostrado cómo practicar la ecología espiritual: invita a los niños y niñas, los toma en sus brazos y los bendice.

¡No impidamos a los niños y a las niñas acercarse a Jesús! El Espíritu de Dios puede irrumpir de maneras no previstas para traerles sanidad-salvación.

 

  • Malene Ennns
    Malene Ennns

    Malene Enns, Asunción, Paraguay.

 


Bibliografía:

Berryman, J.W. (1991) Godly Play: An imaginative approach tu religius education. Ausburg Fortress, Minneapolis.

Berryman, J.W. (2019) Godly Play: Método para enriquecer la espiritualidad infantil. Ed. San Pablo. (Colección Godly Play).

Fraternidad Teológica Latinoamericana (2007) Seamos como niños. Pensar teológicamente desde la niñez latioamericana. Buenos Aires, Kairós.

Anabautista Digital (2022). Colección Godly Play.

Ediciones San Pablo. Colección Godly Play (5 tomos).

Instituto Bíblico Asunción – Paraguay

Godly Play España.

Fundación Godly Play Int.

Videos Historias Godly Play.

Capacitación Godly Play para Guías.  

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