Godly Play: Juego Sagrado

Godly Play Godly Play

Godly Play es un método de dirección espiritual y descubrimiento basado en principios del método Montessori y el culto cristiano. Pretende presentar de manera imaginativa las historias de la Biblia a niños y también a gente de más edad.

Lo que sigue es una transcripción de parte de un capítulo (páginas 128-136) escrito por Marlene Enns en el libro “Seamos como niños: Pensar teológicamente desde la niñez latinoamericana”: Nils Kastberg; Ruth Alvarado; Edesio Sánchez Cetina; Marlene Enns. Colección FTL Número 27. Ediciones Kairós; Buenos Aires (2007). páginas 128- 140.

Godly Play fue creado por Berrymann—trata de incluir aún más la imaginación y el silencio como instrumentos para el conocimiento de Dios.[i] Está inspirado en la Catequesis del Buen Pastor diseñada por Cavalletti[ii] y en principios educativos de Montessori. Mediante Juego Sagrado se pretende crear un espacio seguro en el que niños y niñas puedan acercarse a Dios y en el que pueden expresar sus preguntas existenciales. Promueve el aprendizaje en comunidad bajo la guía de adultos.[iii] Para propiciar una educación-adoración es muy importante preparar no sólo la atmósfera espiritual sino también el espacio físico. Generalmente se recomienda una pieza en la que los niños y las niñas puedan sentarse en el piso/sobre una alfombra juntamente con las personas que las guiarán. Ellas muestran a los/as niños/as cómo se entra: en forma lenta y silenciosa. Todo ocurre en voz baja, pues se les concientiza que están entrando en un lugar en el cual Dios quiere hablarles. El Juego Sagrado tiene seis etapas. A continuación las ilustraremos con un ejemplo.[iv]

1. Recepción y bienvenida

 Los/as niños/as son recibidas en la puerta por una persona quien les saluda por su nombre y luego les invita a que se sienta en el piso donde ya está otra persona guía quien va acomodándoles de tal manera a tener a su lado o en frente suyo a aquellos que podrían ser los más inquietos. De esta manera cuando todos están sentados con las piernas cruzadas y las manos sobre el regazo, la persona portera cierra la puerta en silencio.

2. La lección

La persona guía en el círculo entonces va a traer de uno de los muchos estantes que están alrededor de la pieza una caja color oro. La mira con mucha expectativa y admiración diciendo, “¡Miren, es el color oro! Oro es muy valioso,” mientras acaricia la caja. “Parábolas son muy preciosas. Quizás haya una adentro.” (Esta caja contiene alrededor de 50 tarjetas color oro con diferentes parábolas escritas sobre ellas). Luego, lentamente empuja la caja hacia el centro, de manera que nadie es ‘dueño’ de ella. Todos—adultos y niños—aprenderán juntos.

“Miren, tiene una tapa. Parábolas siempre están tapadas. A veces es muy difícil sacar la tapa para saber qué hay adentro. A veces uno las tiene que sacar y extender para poder entrar en ellas.”

“¡Ya sé lo que haremos! Saquemos la tapa y veamos qué hay adentro,” dice la persona guía mientras estira la caja hacia ella, hace como que se esfuerza algo, y luego saca un fieltro circular color amarillo que será la base para los demás objetos que vendrán. Pero, para mantener el elemento de misterio y para evitar que los/as niños/as se distraigan con lo que hay en la caja, la tapa no es abierta del todo.

“Miren.” Levanta el fieltro amarillo. Luego lo empieza a extender lentamente sobre el suelo acariciando su suave textura. Esto lo hace para dar la impresión que está por ‘entrar’[v] en la parábola y para mostrar cuánto la ama.

“Me pregunto, ¿qué podría ser esto? En verdad, me pregunto qué realmente podría ser.”

“Podría ser el sol,” dice Bobby.

“A mí me parece que es un limón,” dice Billy.

“A mí me gusta el amarillo,” susurra Susie.

“Es difícil saber qué es. Necesitamos ayuda. Me pregunto si hay algo más en esta caja que podría ayudarnos.” Mira adentro. “Oh, miren, aquí hay algo. ¡Es una persona!” Pone la figura sobre el fieltro amarillo.

Prosigue con la lección.”Había una vez alguien quien hizo cosas tan asombrosas y dijo cosas tan maravillosas que las personas le seguían. Mientras le seguían, le escuchaban hablar acerca de un reino, pero no era como el reino en que ellos vivían. No era como algún reino que habían visitado. Ni siquiera era como algún lugar del cual habían escuchado. Así que no tenían otra alternativa que preguntarle, ‘¿Cómo es el reino de los cielos?’”

Mientras todos están mirando a la parábola, esconde un enrollado árbol verde dentro de su mano. Es la misma mano que usará para mostrarles enseguida cuán pequeñita es una semilla de mostaza.

“Un día cuando le preguntaron acerca del reino de los cielos él les respondió, ‘El reino de los cielos es como cuando una persona toma la más pequeña de las semillas, una semilla de mostaza….’“ Levanta su dedo como si fuese que tiene una semilla sobre él, y lo muestra a todos. “Miren es tan pequeña que ni siquiera la pueden ver.”

Desde este punto en adelante su contacto de ojos será con los objetos de la parábola; no con los/as niños/as; y esto será así hasta terminar la parábola. Cuando entra a la parábola es para descubrir algo para su propia vida como también para enseñar el arte de cómo hacerlo. En otras palabras, la parábola es la protagonista, no la persona que la relata.

“El reino de los cielos es como cuando una persona toma la más pequeña de las semillas, una semilla de mostaza, y la planta en la tierra.” Toma su dedo con la semilla imaginaria sobre él y la empuja firmemente en la metafórica tierra del fieltro amarillo.

“Y la pequeña semilla…” Empieza a desenrollar el fieltro árbol. Lentamente lo desenrolla hasta la copa y entonces sin apurarse empieza a desdoblar las ramas desde el centro hacia fuera. El árbol empieza a tomar su forma en silencio y en un ambiente de expectación. Entonces dice una sola palabra en forma muy pausada, “c-r-e-c-e,” mientras extiende el árbol.

“Crece hasta que es tan grande como un árbol. Y…”

Pone su mano en la caja y saca una pequeña cajita. La levanta y la muestra a los/as niños/as sin hablar. Misteriosamente saca la tapa de la cajita. Adentro hay pájaros y nidos, suficientes para cada uno de ellos.

Baja dos pájaros que vuelan hacia el árbol. “Y los pájaros del aire vienen y…” Pone un nido en el árbol, y dos pájaros en el nido. “Y hacen sus nidos ahí.”

Silencio. Continúa levantando la pequeña cajita. “Miren, hay suficientes pájaros y nidos aquí para que todos ustedes puedan poner uno ahí donde les guste más. Haré pasar la cajita. Hay suficientes pájaros y nidos para cada uno. No necesitan apurarse. Tomen su tiempo. Todos podemos ser pacientes. Será lindo ver dónde estarán sus pájaros y sus nidos.”

Los niños ponen sus pájaros y nidos donde les parece mejor. Todos miran, esperan y respetan el proceso de ubicación. La persona guía se pregunta qué estarán pensando. Quizás no estén pensando nada con sus mentes conscientes. Quizás estén pensando con sus manos. Cuando todos han ubicado sus pájaros y nidos, sonríe, y les dice: “Han hecho un maravilloso trabajo.” Se recuesta algo para atrás, respira profundamente, y nuevamente sonríe. Esto les da la señal a los niños que estarán por empezar a preguntarse qué significará la parábola.

3. La respuesta: preguntarse/maravillarse en forma conjunta

“Me pregunto qué realmente podría ser esto.” Con un dedo toca el árbol en el centro. Mueve su dedo desde la base del árbol hasta su copa y luego hacia las ramas. Mientras hace estos movimientos vuelve a decir más pausadamente, “Me pregunto lo que el árbol en verdad podría ser. Me pregunto, ¿tendrá un nombre?”

Los/as niños/as dan sus respuestas. Así continua con más preguntas, como ser, “Me pregunto qué realmente son” (muestra a los nidos, a los pájaros, etc.) y permite que los/as niños/as respondan. Después de un tiempo, la sensación de maravillarse lentamente va desapareciendo y dice, “Preparémonos para sacar ahora nuestros trabajos.”

4. El juego y las respuestas artísticas

En este período los niños y las niñas pueden escoger cómo quisieran responder a Dios. Quizás quieren expresar cómo se sienten acerca de la parábola. Pero también pueden ir a los estantes que tienen materiales (figuras de madera, de cartón, etc.) que se han usado en otras historias del pasado. Hay oportunidades de hacer algo con madera, masa de moldear, alambre, tela, acuarelas, témperas, etc. También pueden volver a ‘jugar’ la parábola recién escuchada u otra actividad que quieran hacer. Otra opción es ir a un estante con libros. Siempre se enfatiza que todos necesitan trabajar en silencio o en voz baja (si es que trabajan en pequeños grupos), diciendo algo como: “Recuerden, en este lugar especial nosotros hablamos más silenciosamente, y nos ocupamos con nuestro trabajo, pues alguien podría estar hablando a Dios, y nosotros no queremos molestarles.” Las personas guías recorren en silencio y de tanto en tanto comenzarán a dialogar con los/as niños/acerca de lo que están haciendo.

5. El festejo

            Luego de que es tiempo de guardar los trabajos (cada uno tiene una carpeta en que guarda sus trabajos, pues no los llevan a casa), una de las personas guías ha preparado ya los vasitos, el jugo, y las galletitas con algunos de los/as niños/as. Se sientan en el círculo, y se da oportunidad a que todos aquellos que quieran decir algo a Jesús, lo puedan hacer. Algunos dicen algo en voz alta, otros en silencio. A veces alguien canta su oración Luego, la persona guía agradece por los alimentos, y todos toman el jugo y comen las galletitas.

6. Diciendo adiós

Uno por uno, son llamados por la persona guía en la puerta. Entonces se levantan y tiran su vasito en el basurero. Cada niño/a viene y se le da algún comentario positivo sobre su trabajo o su persona mientras se les da un suave apretón de manos. Es como darles una bendición final.

Es así que transcurre el Juego Sagrado. Como ya mencionamos, es muy importante el arreglo de la pieza. Por eso, haremos aún una breve descripción de ella. Cuando se entra en la pieza lo primero que ven los/as niños/as es un estante central en el que está el pesebre de Navidad y detrás de él está Jesús con los brazos alzados. Se les explica que el bebé del pesebre creció, murió, resucitó y sigue estando con nosotros. Ahora está ahí para dar a todos un abrazo. Hacia la derecha de la escena navideña está la figura del Buen Pastor y a la izquierda la Cristo Vela. Son símbolos que se usan para otras lecciones, ya que Jesús se comparó con ellos. Estos símbolos—como también las parábolas—permiten usar la imaginación, y responden a necesidades de niños/as de esa edad, ya que presentan a Jesús como alguien quien les conoce por sus nombres, quien les guía, quien les da de comer, quien les hace descansar, quien no les abandona como los falsos pastores que huyen cuando ven venir el lobo, quien les busca cuando se pierden y les perdona, quien les da su luz, etc. Cavalletti dice que los/as niños/as quienes experimentan menos calor y amor humano en su vida diaria suelen ser los/as más contentos/as y satisfechos/as cuando pueden jugar con la figura del Buen Pastor. Es como que pueden experimentar el amor que no han recibido de sus modelos adultos en la vida diaria. También niños/as enfermos/as o con traumas han encontrado un consuelo especial en el Buen Pastor. En todo lo que se hace en Juego Sagrado se trata de tener una atmósfera de adoración, de quietud que permite el contacto con Dios.[vi]

Conclusión

La voz de Jesús nos sigue diciendo aún hoy: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.” Su pueblo ya ha escuchado esta frase por alrededor de dos milenios. Sin embargo, parece que aún les cuesta hacer espacio para que niños y niñas se acerquen a Jesús. Pareciera ser que aún sigue esperando que los niños y las niñas se hagan adultos para que puedan comprender y conocer a Dios. Sin embargo, las investigaciones consideradas en este estudio sugieren que si respetamos los instrumentos de conocimiento que Dios les ha dado y si les ofrecemos un ambiente humano, espiritual y físico adecuado, no sólo pueden conocer acerca de Dios, sino también conocerle a Dios…y esto…en forma integral. Jesús con su ejemplo nos ha mostrado cómo practicar la ecología espiritual: invita a los niños y las niñas, les toma en sus brazos, les pone sus manos encima, y les bendice. ¡No impidamos a los niños y las niñas a venir a Jesús! El Espíritu de Dios puede irrumpir en maneras no anticipadas para traerles sanidad/salvación.


 

[i] Berryman, Godly Play.

[ii] Tiene dos libros en español (El potencial religioso del niño y El buen pastor y el niño: Un camino de gozo) como también un video de 10 minutos que explica el método (Catequesis del buen pastor: Donde el niño se enamora de Dios). Ver  http://www.cgsusa.org/orderSpanish.html

[iii] Berrymann, Godly play, pág. 137.

[iv] En gran parte este ejemplo es una traducción de una lección relatada por Berrymann en Godly play, págs. 29-40.

[v] Es importante notar que las historias y las parábolas no son relatadas con la finalidad de meramente hacer conocer su contenido, sino con la finalidad de vivirlas y sentirlas. Para ello se fomenta el uso de la imaginación, se recalca el elemento de sorpresa y misterio—de ahí las constantes preguntas: “Me pregunto qué será…”—permitiendo que las historias y parábolas sean oportunidades en que todos participen activamente con su imaginación, para que todos estén expectantes, y para que el Espíritu de Dios pueda hablar a y a través de cada uno.

[vi] Stonehouse, Joining children, págs. 178, 184.

 

 

Bibliografía

Berrymann, J.W. (1991) Godly play: An imaginative approach to religious education. Minneapolis, Minn., Augsburg Fortress.

Stonehouse, C. (1998) Joining children on the spiritual journey: Nurturing a life of faith. Grand Rapids, Mich., Baker Books.

 


La Dra. Marlene Enns enseña en el Campus IBA de la Facultad de Teología de la Universidad Evangélica del Paraguay. El Campus IBA pertenece a los Hermanos Menonitas y está en Mariano Roque Alonso, Paraguay. Ella tiene una Lic. en Ciencias de la Educación (Universidad Nacional de Asunción, 1981), un M. Div, con énfasis en Educación Cristiana (Mennonite Brethren Biblical Seminary, Fresno, California, EE.UU., 1986) y un Ph. D. in Educational Studies (Trinity International University, Deerfield, Ill., EE.UU., 2003).

 

  • Malene Ennns
    Malene Ennns

    Malene Enns, Asunción, Paraguay.

Wolfgang Streich

Es Lic. en Periodismo y Bachiller en Teología. Está casado con Ruth y viven en Asunción, Paraguay. Miembro de la Read More

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