Rizoma Anabautista: Una forma de ser iglesia en el mundo

Fuente: https://www.prtree.com/blog/2018/12/27/root-rot-in-trees-frequently-asked-questions

Tanto en la Biblia como en otros materiales encontramos diversas metáforas para ilustrar lo que es la iglesia, cómo funciona, quiénes forman parte de ella, su misión y objetivos en el mundo.

Encontramos que Pablo la compara con un cuerpo y sus partes, una familia, un edificio, una novia, o un templo. Otros autores utilizaron la metáfora de la red, la luz, columna, baluarte, un rebaño, un campo de cultivo, un reino, una esposa, extranjeros y peregrinos, y podríamos seguir, existen otras más. Cada metáfora sirve para tratar de describir aspectos significativos de una manera más concreta.

Hay que señalar que no todas las ilustraciones son perfectas, ya que a veces la iglesia tiene diferentes características a través de los tiempos, y esto resulta más complejo si queremos describir a cada iglesia local, o si queremos delimitar este tema por ejemplo a una denominación. Aquí nos gustaría analizar una metáfora que nos ayude a describir a las iglesias anabautistas menonitas hoy en día.

¿Qué son los rizomas? ¿Cómo podemos relacionar esto con la iglesia?

Rizomas son unos tallos subterráneos que cada cierto tramo dan lugar a tallos y raíces que originan nuevas plantas. Ocurre, por ejemplo, en el caso de los helechos y los lirios, como también de especies más grandes como el bambú y las secoyas. Son tallos subterráneos formados por hojas carnosas concéntricas. Tienen yemas con capacidad para originar una nueva planta.

La etimología de rizoma nos remite a una palabra griega que puede traducirse como “raíz”. Un rizoma es un tipo de tallo que crece de manera subterránea y en sentido horizontal, dando lugar al surgimiento de brotes y raíces a través de sus nudos.

Gracias a su crecimiento indefinido, los rizomas pueden avanzar y cubrir una superficie muy importante. Es habitual que, con el correr de los años, ciertos sectores vayan muriendo, pero sin que dejen de producirse brotes en otras áreas.

Y ¿cómo surgió la utilización de los rizomas como metáfora?

La noción de rizoma como metáfora para algún tipo de organización humana fue desarrollada primeramente por los filósofos Félix Guattari y Gilles Deleuze para denominar un modelo epistemológico en el cual todos los elementos están en condiciones de influir en los demás.

Al comparar los rizomas con sistemas organizativos humanos, la idea es que, en este sistema, cada parte está inevitablemente relacionada con todo el sistema. No existe aquí algo o alguien más importante y todos influyen en el todo. No existe un centro, ni tampoco un sistema jerárquico. Al aplicar esto a la iglesia, cambia rotundamente la manera de percibir qué es la iglesia, la forma de expresar la comunicación, y la manera de realizar la evangelización.

Las plantas que viven como rizoma, sus brotes pueden generar ramificaciones en cualquier parte o bien convertirse en un tubérculo o bulbo, sin que importe su posición en la estructura. Dichas características sirven para explicar el sistema cognoscitivo en el cual no existen puntos centrales, o sea afirmaciones o proposiciones de mayor importancia que las demás y que se apoyen en procesos estrictos de lógica o categorías rígidas.

Todos en un sistema de rizoma influyen de manera recíproca.

 

¿La Iglesia como rizoma?

Cuando los hermanos y hermanas en Cristo nos reunimos para cantar, estudiar la Biblia, amonestar, dialogar y orar, comer juntos, trabajar juntos y compartir las alegrías y las tristezas de los demás, esto es una realidad viva que se hace visible en las relaciones cara a cara de personas reales.

Aquí podríamos de manera no muy compleja comparar esto con un sistema de rizomas. Resulta un poco más complejo si queremos incluir en el sistema a otras iglesias vecinas a la nuestra, o a las iglesias de nuestro país, y las iglesias de todo el mundo.

Aunque el modelo rizoma no es un modelo inspirado, podemos encontrar que Jesús llamó a que todos seamos uno; unidos en Cristo; unidos en espíritu; y la organización de las primeras iglesias no tenían un sistema de doctrinas y jerarquías muy complejo. Esto surgió mucho tiempo después de la iglesia de los apóstoles.

En este sentido creería que los anabautistas podemos identificarnos con el modelo rizoma por la forma de ser iglesias, sin una declaración de fe oficial, sin mucha estructura, sin un papa… Tal vez esto es una puerta abierta a acercarnos a ver y funcionar como iglesias en un modelo o metáfora de rizoma.

La iglesia rizomática es la iglesia donde Cristo está siempre encarnando, siendo la iglesia su cuerpo, la plenitud de Aquel que lo llena “todo en todo”. (Ef. 1. 23) Desde los nodos la iglesia crece tanto hacia afuera como hacia adentro; todas las personas se relacionan, se reúnen y al mismo tiempo se dispersan mientras se expanden. La iglesia guiada por Cristo y unida unos con otros, cumple la gran comisión, la misión centrífuga, llegando hasta los últimos rincones de nuestro planeta.

Pude participar de forma virtual en la Asamblea Mundial de Indonesia; y veo y creo que la iglesia a nivel mundial está realizando esfuerzos intensos de unir a todos los miembros del CMM (Congreso Mundial Menonita) a una “comunión rizomática” más que una “organización estructural”. Pienso que es bueno vernos todos los miembros de la iglesia unidos en forma de rizomas. El Dr. John Roth está muy entusiasmado en presentar a la iglesia el modelo de rizoma, y muchos están captando esta visión.

Roth dice:
“Últimamente he estado reflexionando sobre una imagen diferente. En lugar de una raíz primaria o principal, pensemos en un rizoma. Los rizomas son plantas que se propagan enviando una profusión de raíces horizontalmente debajo del suelo. Ocasionalmente, estas raíces desarrollan nudos que envían brotes a lugares inesperados; pero bajo tierra esos brotes se unen en una compleja red interconectada que desafía el mapeo claro en un organigrama.

Los álamos, como los lirios o el bambú, son rizomas. La colonia de álamos de Pando en Utah consta de casi 50.000 árboles que se extienden sobre 100 acres; sin embargo, debajo del suelo hay un solo organismo vivo. De hecho, los científicos han determinado que el daño causado a los árboles en una parte de la arboleda es “detectado” por árboles a gran distancia.

Sé que todas las metáforas tienen sus límites. ¿Son estos hilos personales de conexión suficientes para definir una confraternidad global? ¿Qué significa concretamente compartir el sufrimiento de aquellos con quienes afirmamos tener una conexión? ¿Qué pasaría si nuestra tradición de orientación congregacional se comprometiera más a promover el crecimiento de los rizomas?

¿Podemos entrar en una relación mutua entre todas las personas que integramos la iglesia donde todos realmente formemos, impulsemos y transformemos lo que somos colectivamente?”

Me parece muy interesante lo que nos plantea Roth.

 

Una parábola sobre iglesias rizomas

Las secuoyas rojas ubicadas en California son algunos de los árboles más grandes del mundo. ¡El General Sherman es, de hecho, conocido como el árbol de un solo tallo vivo más grande conocido en la Tierra! Mide 83,8 metros, un diámetro de 7,7 m, un volumen de tronco estimado en 1487 m³ y una edad estimada de 2300-2700 años.
Algo tan grande debe tener un sistema de raíces increíble que se adentra profundamente para poder mantenerse tan alto. No es el caso en absoluto. Las secuoyas tienen un sistema de raíces único que es una maravilla, en comparación con su tamaño gigantesco.

Sus raíces son relativamente poco profundas. No hay una raíz principal para anclarlos profundamente en la tierra. Las raíces en realidad solo bajan entre 2 a 3 metros, sin embargo, estos árboles rara vez se caen. Soportan fuertes vientos, terremotos, incendios, tormentas e inundaciones prolongadas. ¿Cómo puede algo de hasta 500 toneladas, alcanzar más unos 100 metros de altura, vivir durante muchos siglos y permanecer en pie con raíces que solo bajan unos 2 metros?

Lo interesante de la secoya es que su sistema de raíces está entrelazado con los otros árboles de secoya, literalmente sosteniéndose unos a otros. Los árboles crecen muy juntos y también dependen unos de otros para obtener nutrientes. Solo las secuoyas tienen la fuerza y la capacidad para soportar otras secuoyas.

Entonces, debajo de la superficie de estos enormes, altos y esculturales árboles hay raíces como un ejército de hombres que tienen los brazos entrelazados, de pie y apoyándose unos a otros. Están impidiendo que los adversarios de la vida se derriben unos a otros. También se aseguran de que haya muchos nutrientes para que el crecimiento continúe.
La iglesia tiene mucho que aprender de estos árboles, de sus raíces en forma de rizomas, donde todos dependen de la unión y todos comparten unos con otros aportando para que el bosque llegue más alto.

Fuente:

Anabautista Digital. Rizoma Anabautista: Una forma de ser iglesia en el mundo.

Jhon Root. The Mennonite. The church rizhome.

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A Lesson From The Rhizomes

An Anabaptist Perspective on Church History (w/ David Bercot)

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