El Liderazgo de Mujeres y su controversia

Retiro de mujeres de las iglesias menonitas en Bolivia. Retiro de mujeres de las iglesias menonitas en Bolivia.

Después de casi 8 años fuera de Bolivia, Angela Opimí volvió a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde reside actualmente, animada a compartir la visión del Movimiento de Mujeres Anabautistas Haciendo Teología desde América Latina (MTAL), con las congregaciones menonitas de Bolivia, donde no se sabía nada del Movimiento. Ella comenzó a involucrarse en el movimiento cuando estuvo en Centroamérica (Nicaragua y Costa Rica). La idea del Movimiento de Mujeres surgió con el fin de hacer más visible el liderazgo de las mujeres en las iglesias ya que en la jerarquía eclesial, y no sólo en las iglesias menonitas sino a nivel general de iglesias, el papel de la mujer como líder en muchos casos llega sólo como un nombramiento. “Las mujeres pueden ser líderes, pueden avanzar, pueden capacitarse, estudiar, pueden hacer que su liderazgo no dependa solamente desde un nombramiento sino más bien del hacer comunitario, y de sus conocimientos, el propósito es empoderar y capacitar a la mujer en el liderazgo en las iglesias.”, comenta Angela.

Angela ha participado varias veces en reuniones regionales y cuando se habla del espacio que se le puede dar a la mujer en la iglesia el tema de controversia es la interpretación teológica acerca del liderazgo, cuando se trata de posicionar a la mujer; al mismo tiempo agrega que hay iglesias que todavía no dan ese espacio y que las hermanas no se animan a dar el paso por el miedo a las críticas.

De igual manera, en su rol dentro del Movimiento, Angela ha tenido innumerables charlas con líderes y pastores a manera de encontrar un entendimiento. Entre muchas de estas conversaciones, está la postura de interpretación bíblica y lo que dicen las escrituras en cuanto al liderazgo de la mujer en la iglesia. Por ejemplo, entre las conversaciones se habla cuando Jesús llamó a sus doce discípulos y que todos fueron hombres, pero no aparece que Jesús llamó a mujeres discípulas oficialmente; una línea de pensamiento dice que si Jesús sólo nombró a discípulos entonces tienen que ser hombres los que estén liderando la iglesia (Marcos 3:13-19). Otra lectura que Angela menciona que podemos encontrar en la biblia, y la cual es muy discutida, es cuando Pablo dice que las mujeres deben callar: “vuestras mujeres callen en las congregaciones porque no les es permitido hablar, sino que deben estar sujetas, como también la Ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación” (1Corintios 14:34-35).

Desde su punto de vista, Angela nota que muchas veces la lectura es a medias y que son lecturas muy contextualizadas. “Los líderes de algunas iglesias no es que no crean que una mujer no puede desempeñar el liderazgo, saben que lo pueden hacer, es más la lectura contextualizada temiendo a hacer cosas que la biblia no lo está diciendo”, comenta Angela.
Por otro lado, Angela dice que en Sudamérica la participación de las mujeres en el MTAL ha sido un poco controversial por el término “Movimiento”.

“El nombre movimiento como que te cierra las puertas o da cierta desconfianza, de quienes somos, qué estamos haciendo, en cierto sentido en el Sur de América el nombre ha distanciado un poco la inserción de varias iglesias al movimiento, cuesta un poco más que las mujeres puedan estar interesadas, especialmente en Bolivia por todas las situaciones políticas que hemos pasado en los últimos años, pero no digo que sea imposible” dice Angela. Al mismo tiempo, agrega que viéndolo desde otra perspectiva el término “movimiento” es algo que va cambiando, que no es estático, es una palabra que las representa en el trabajo que realizan las mujeres en diferentes partes de Latinoamérica.

“El movimiento no busca ir en contra de alguien o algo, sino estamos buscando que dentro de las iglesias somos un complemento”, acentúa Angela.

Bolivia y el Movimiento

El trabajo de involucrar a las hermanas en Bolivia al Movimiento ha sido por medio de invitaciones a eventos y trabajo en conjunto. Cuando Angela volvió a Bolivia, estaba muy animada de mostrar a las hermanas que el propósito de MTAL era acompañar en este proceso de liderazgo en las iglesias dentro de la capacitación, la formación y el reconocimiento del mismo, sin embargo no sentía el mismo interés de ellas y de la importancia del liderazgo de las mujeres dentro de la iglesia. Sin embargo, aunque el trabajo no ha sido fácil, ella siempre animaba a que se podía hacer más. “A mi me han criticado muchas veces pero eso no me ha desanimado, más bien me ha impulsado a seguir, además sabía que podía pasar eso, conociendo el contexto en Bolivia conociendo el contexto de las iglesias, porque yo ingresé a las iglesias desde muy joven conozco cómo es la dinámica”, nos comenta Opimí.

En el 2019 se hizo un evento en Brasil y empezó a motivar a las hermanas para que participen de este evento, para que junten recursos para asistir a este evento del Cono Sur en San Pablo, Brasil. Finalmente fueron un grupo de 10 mujeres a participar de los diferentes talleres y todo lo que fue el evento, así pudieron empaparse más de lo que es MTAL.
El año pasado en medio de la Pandemia se les vino la idea de escribir un devocional escrito por mujeres, reunieron aproximadamente como 212 mujeres de diferentes partes de Latinoamérica que han sido las autoras de los devocionales. Esta fue otra razón para Angela de motivar a las hermanas bolivianas a ser partícipes de estos devocionales y al mismo tiempo estudiar la biblia. “Ha sido un logro para mí y para ellas, de ver sus nombres en los devocionales, de poder acompañar a las hermanas en el proceso de los estudios de la biblia y las reflexiones”, dice Angela.

Este año están volviendo a participar en el devocional que hará énfasis en reflexiones de la biblia pero al mismo tiempo que encajen con experiencias personales de las hermanas. Muy entusiasmada, Angela cuenta que hay 10 hermanas que se anotaron y que está rebasando su expectativa, esto las ha motivado porque hay preparación de las mujeres y el acompañamiento en los escritos. Han tenido sus reuniones por Zoom, de los objetivos y lo que se espera del devocional, y al ver que hay más hermanas de iglesias menonitas de otras partes de Latinoamérica, eso les da más interés a las hermanas bolivianas a animarse.

A pesar de la pandemia, la tecnología les ha abierto más espacios para incluir a otras personas y ser parte de este Movimiento a nivel virtual.

“Para mi son puertas que se han presentado y las estoy aprovechando”, concluye Angela, que a pesar de las controversias sigue en pie y con esos ánimos de seguir impulsando a más mujeres a formar parte de este Movimiento que busca que las voces de las mujeres sean tomadas en cuenta como hijas de Dios, que no buscan cambiar las escrituras de la biblia sino más espacios de liderazgo en las iglesias y en la sociedad.

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