Mártires en el siglo XXI: ¿Eres uno de ellos?

: Jóvenes Hermanos Menonitas del Paraguay, estudiantes del Instituto Bíblico Asunción testificando a través de la limpieza, escuela bíblica para niños, etc. (Fuente: Facebook del Instituto Bíblico Asunción) : Jóvenes Hermanos Menonitas del Paraguay, estudiantes del Instituto Bíblico Asunción testificando a través de la limpieza, escuela bíblica para niños, etc. (Fuente: Facebook del Instituto Bíblico Asunción)

Antes del secuestro, los misioneros trabajaban en Haití para auxiliar a miles de escolares necesitados, distribuir Biblias y literatura cristiana, suministrar medicinas a numerosas clínicas, enseñar a pastores haitianos y proporcionar alimentos a los ancianos y vulnerables.

Todos seguramente conocemos la historia. 12 adultos y 5 niños fueron secuestrados y los secuestradores solicitaban un millón de dólares por cada uno de ello.

Nos llegó la maravillosa noticia, un regalo de navidad de que todos los misioneros y los niños fueron liberados y están con buena salud y buen ánimo.

Llegando a final de este año 2021 es bueno recordar a los cristianos que sufren persecución, pero también podemos poner ante el Señor el propósito de ser testigos fieles suyos sin importar las consecuencias durante el 2022.

Según la Biblia ¿qué significa la palabra “Mártir”?

El significado bíblico del martirio en el Nuevo Testamento se centra en el sustantivo griego martys, un “testigo”. Otras formas de la palabra son el verbo martyréo, “dar testimonio”, y el sustantivo martyría, que denota el contenido del testimonio dado.

El término Mártir se aplica en el Nuevo Testamento a personas que pueden morir por ese testimonio o no.

Seguidamente comparamos los principales textos bíblicos. Todas las citas corresponden a la Nueva Versión Internacional (NVI)

  1. Mateo 18.16 …que “todo asunto se resuelva mediante el testimonio de dos o tres testigos”.
  2. Lucas 24.48 “Ustedes son testigos de estas cosas”.
  3. Hechos 1.8 “Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra”.

Veamos algunos versículos donde Mártir significa morir como testimonio:

  1. Hechos 22.20 “…y, cuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, ahí estaba yo, dando mi aprobación y cuidando la ropa de quienes lo mataban”
  2. Apocalipsis 1.5 “y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de la resurrección, el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y que por su sangre nos ha librado de nuestros pecados. Al que nos ama y que por su sangre nos ha librado de nuestros pecados”.
  3. Apocalipsis 2.13 “Sé dónde vives: allí donde Satanás tiene su trono. Sin embargo, sigues fiel a mi nombre. No renegaste de tu fe en mí, ni siquiera en los días en que Antipas, mi testigo fiel, sufrió la muerte en esa ciudad donde vive Satanás”.
  4. Apocalipsis 12.11, 17 “Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte”
  5. “Entonces el dragón se enfureció contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de sus descendientes, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles al testimonio de Jesús”.
  6. Apocalipsis 17.6 “Vi que la mujer se había emborrachado con la sangre de los santos y de los mártires de Jesús”.

El Nuevo Testamento describe como mártires a las personas cuya prioridad era dar testimonio del poder de Jesús, aun a riesgo de la vida.

En la iglesia cristiana primitiva, la muerte era con demasiada frecuencia el resultado del testimonio, pero va más allá de esto. La palabra “mártir” enfatiza la virtud de dedicación absoluta del cristiano a las demandas de Jesús.

Mártir en el Nuevo Testamento no sólo indica a los que murieron como testigos, sino también de quienes estuvieron dispuestos y listos a morir pero que no cedieron a las demandas de los perseguidores sino sobrevivieron sólo por alguna forma de intervención o protección divinas; o sea, personas cuya prioridad era dar testimonio del poder de Jesús, aun a riesgo de la vida.

Mártires vivientes

Los cristianos fieles de todas las épocas son llamados “testigos” no porque siempre mueran como consecuencia de su testimonio, sino porque están dispuestos a ser “testimonios” vivientes sin importar las consecuencias, incluyendo la muerte.

Otros textos bíblicos

  1. Marcos 13.9 “Pero ustedes cuídense. Los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. Por mi causa comparecerán ante gobernadores y reyes para dar testimonio ante ellos”.
  2. Lucas 21. 12-13 “Pero antes de todo esto, echarán mano de ustedes y los perseguirán. Los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y por causa de mi nombre los llevarán ante reyes y gobernadores. Así tendrán ustedes la oportunidad de dar testimonio ante ellos”
  3. Hechos 20.24 “Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.
  4. 2 Timoteo 1.8 “Así que no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que por su causa soy prisionero. Al contrario, tú también, con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio”.
  5. Hebreos 11 – Todos los grandes ejemplos de la fe dieron testimonio (Abel, Enoc, Abraham, Moisés, etc.) “Aunque todos obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa” 11.39
  6. Apocalipsis 6.9 “Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sufrido el martirio por causa de la palabra de Dios y por mantenerse fieles en su testimonio”.
  7. Apocalipsis 20.4 “Entonces vi tronos donde se sentaron los que recibieron autoridad para juzgar. Vi también las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. No habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni se habían dejado poner su marca en la frente ni en la mano…”
  8. 20 “El que da testimonio de estas cosas, dice: «Sí, vengo pronto». Amén. ¡Ven, Señor Jesús!”

Si algo busca Dios no es testigos muertos, sino personas cuyas vidas sean un testimonio viviente de quién y cómo es Él.

Resumiendo:

Un mártir es alguien que está convencido de la verdad y la manifiesta tanto en su vida como en la muerte. Los fuegos de la persecución no hacen a los mártires; simplemente, los revelan. El hombre que no sea ya un mártir nunca dará su vida por la verdad. Los mártires murieron no para transformarse en tales, sino porque ya lo eran.

Según Alfred Neufeld en su libro “Vivir desde el futuro de Dios

  1. Testimonio no consiste en activismo social ni en retórica evangelizadora sino en presentar confirmación a la actuación redentora de Dios. Es por esto que el testimonio cristiano recibe todo su contenido de Jesús mismo como primer testigo y mártir. La función testimonial de la iglesia es dar testimonio de lo que Dios ha hecho en Cristo a favor del mundo.
  2. Un testimonio eficiente siempre va a ser un testimonio de vida. Vivir la fe, vivir la esperanza, vivir el amor es lo que confirma la existencia de fe, esperanza y amor posibilitados por Cristo. El amor vivido resume el mayor mandamiento de la Torah ratificado por Cristo. Vivir el amor en obediencia y esperanza fue lo que Cristo hizo en la cruz al abrazar a sus enemigos y absorber la hostilidad del mundo. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos: ese es el standart Pero Jesús estableció un nuevo standart cristiano al ser martirizado, dando su vida por sus enemigos, entre los cuales estuvimos también nosotros. La iglesia es una comunidad testimonial del amor de Dios, en cuanto vive y provee modelos que pueden redimir a la sociedad. Es un “horno ardiente” del amor divino, capaz de calentar a un frío mundo carente de este amor. Posee la fuente de agua viva capaz de rebosar su propia copa, calmando así también la sed de aquellos que están fuera de la comunidad de fe. Practica “política del cuerpo”, atractivas también para la resolución de los grandes conflictos sociales de la humanidad.
  3. La presencia testimonial requiere de narrativa verbal. Hacer “discípulos a todas las naciones… enseñándoles todo aquello que yo os he mandado”, no se puede realizar sin testimonio verbal. Lo sorprendente y convincente del testimonio cristiano debe ser la coherencia entre palabra y hecho, entre verdad y vida. El refrán popular “testifique siempre; donde sea necesario use la boca”, establece un orden sano. Hay contextos donde el testimonio vivido es más importante que la narrativa verbal, y hay contextos donde el testimonio hablado es más urgente que algún proyecto de ayuda social. La fe sin obras es muerta, pero la fe de las obras muchas veces necesita ser explicada para poder ser comprendida, abrazada y vivenciada. (págs. 286, 287)

 

Si está motivado por el presente estudio busque y lea el libro “El espejo de los mártires”. Tal vez recuerda algún momento difícil que le ocurrió al  de Jesús. Puede compartirlo con su familia, su grupo pequeño, o en la reunión de la iglesia.

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